
Nosotros conocimos Dubrovnik durante nuestro viaje por la costa croata y dedicamos varios días a recorrer la ciudad y sus alrededores. Si estás preparando tu propio viaje, en nuestra guía para viajar a Croacia encontrarás más destinos, consejos e información práctica para organizarlo.
Breve historia de Dubrovnik
Los orígenes de Dubrovnik se remontan a los primeros siglos de la Edad Media. La ciudad fue conocida durante siglos como Ragusa y acabó convirtiéndose en uno de los grandes centros comerciales y marítimos del Adriático, hasta el punto de ser conocida como la Atenas Dálmata.
Dubrovnik sufrió graves daños durante la guerra de Croacia en la década de 1990, aunque su casco histórico fue posteriormente restaurado. Su extraordinario patrimonio había sido reconocido ya en 1979, cuando la ciudad antigua de Dubrovnik fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En 1358 comenzó la etapa de la República de Ragusa, una ciudad-estado que alcanzó una gran prosperidad gracias al comercio y a su habilidad diplomática. La República mantuvo su autonomía durante siglos, hasta que Napoleón puso fin a ella en 1808. Posteriormente la ciudad pasó por el dominio austrohúngaro y formó parte de Yugoslavia durante buena parte del siglo XX.
¿Qué ver en Dubrovnik?
La mayor parte de los lugares imprescindibles que ver en Dubrovnik se concentran dentro de su casco histórico amurallado, por lo que resulta fácil recorrerlos a pie. La calle Stradun, principal arteria de la ciudad antigua, es un buen eje para orientarse y acercarse a sus plazas, iglesias, palacios y puertas monumentales.
Uno de los grandes atractivos es también recorrer las murallas de Dubrovnik, desde las que se obtienen algunas de las mejores vistas sobre los tejados del casco histórico y el Adriático. En el siguiente mapa puedes localizar los principales lugares que visitamos.
Pero el mayor problema de esta ciudad es la masificación del turismo, provocada por todos pero en gran medida por los numerosos cruceros que hacen escala cada día. Por eso es aconsejable un tranquilo paseo nocturno por Dubrovnik con menos gente, durante el que podremos además de cenar encontrar numerosos lugares para tomar una copa. Pude volver de noche en dos ocasiones y parte de las fotos de Dubrovnik que muestro son de esos paseos.
Entrar por la Puerta de Pile y recorrer Stradun
Una de las mejores formas de comenzar la visita al casco histórico es entrar por la Puerta de Pile, una de las principales entradas a la ciudad amurallada. Desde aquí llegarás directamente a Stradun o Placa, la gran calle peatonal que atraviesa el centro histórico de Dubrovnik.
Nada más entrar encontrarás la Gran Fuente de Onofrio y, muy cerca, el Monasterio Franciscano, que alberga una de las grandes curiosidades de Dubrovnik: una farmacia fundada en 1317, considerada la tercera más antigua de Europa y que continúa funcionando en la actualidad.
Al otro extremo de la calle se encuentra el Palacio Sponza, uno de los edificios históricos más destacados de Dubrovnik. En esta zona también puedes ver la columna de Orlando y la Pequeña Fuente de Onofrio, antes de continuar hacia otros rincones del casco antiguo.


El Monasterio de los Dominicos y la Puerta de Ploče
Desde la zona del Palacio Sponza continuamos hacia el Monasterio de los Dominicos, situado muy cerca de la Puerta de Ploče. El conjunto comenzó a construirse en el siglo XIII y combina elementos románicos, góticos y renacentistas, fruto de las distintas etapas de su construcción.
Además de la iglesia y su bonito claustro, el monasterio conserva una importante colección de arte religioso. Desde aquí puedes continuar hasta la Puerta de Ploče, una de las principales entradas históricas al recinto amurallado y el acceso oriental al casco antiguo de Dubrovnik.


Iglesia de San Blas, Palacio de los Rectores y Catedral de Dubrovnik
Desde Stradun continuamos hacia la iglesia de San Blas, dedicada al patrón de Dubrovnik. El edificio actual es barroco y fue construido a comienzos del siglo XVIII, después de que la iglesia anterior resultara destruida por un incendio.
Muy cerca se encuentra el Palacio de los Rectores, del siglo XV, que fue la residencia del rector, la máxima autoridad de la República de Ragusa. Actualmente forma parte del Museo de Historia Cultural de Dubrovnik y permite acercarse al pasado de la ciudad cuando funcionaba como una poderosa república independiente.
Finalmente llegamos a la Catedral de la Asunción de Dubrovnik. La catedral actual, de estilo barroco, fue construida entre los siglos XVII y XVIII después de que el gran terremoto de 1667 destruyera el templo anterior.
Una curiosidad relacionada con aquella antigua catedral es la tradición que la vincula con Ricardo Corazón de León: según el relato, el rey habría prometido financiar una iglesia después de sobrevivir a un naufragio cerca de Dubrovnik cuando regresaba de la Tercera Cruzada.



El Puerto Viejo de Dubrovnik
Muy cerca de la Catedral se encuentra el Puerto Viejo de Dubrovnik, protegido por las murallas y fortificaciones de la ciudad. Durante la época de la República de Ragusa tuvo una gran importancia comercial y marítima, cuando Dubrovnik llegó a contar con una de las grandes flotas mercantes del Mediterráneo.
Hoy el ambiente es muy diferente y merece la pena acercarse para pasear junto al mar, tomar algo o comer en alguno de los restaurantes de la zona. Nosotros volvimos también por la noche, cuando el puerto y las murallas iluminadas ofrecen una de las estampas más bonitas del casco histórico.


Las murallas de Dubrovnik
Recorrer las murallas de Dubrovnik es una de las visitas imprescindibles de la ciudad. Rodean prácticamente todo el casco histórico y forman un recorrido de unos 2 kilómetros, desde el que se contemplan los tejados de la ciudad, el Adriático y algunas de sus principales fortalezas.
Las murallas fueron construidas y reforzadas durante varios siglos, especialmente entre los siglos XIII y XVII, cuando protegían a la República de Ragusa. En algunos puntos alcanzan una altura considerable y el sistema defensivo incluye torres y fortalezas como Minčeta, Bokar y San Juan.
Nosotros hicimos el recorrido durante un día bastante caluroso. Hay algunos puntos donde parar a tomar algo, pero conviene llevar agua, protección solar y calzado cómodo, especialmente si visitas Dubrovnik en verano. Si no quieres completar todo el recorrido, puedes centrarte en alguno de sus tramos, aunque dar la vuelta completa ofrece algunas de las mejores vistas de Dubrovnik.


Las huellas de la guerra en Dubrovnik
Durante nuestro recorrido por Dubrovnik todavía pudimos observar algunas huellas de la guerra de Croacia. La ciudad fue bombardeada durante el asedio de 1991 y 1992, y numerosos edificios del casco histórico sufrieron daños, aunque posteriormente buena parte de ellos fueron restaurados.
A primera vista resulta difícil apreciar aquellas heridas, especialmente en las calles más transitadas del centro. Sin embargo, al alejarnos de Stradun y recorrer algunas callejuelas próximas a las murallas encontramos edificios y solares que todavía mostraban las consecuencias de la guerra, como puede verse en nuestras fotografías.
Una de las formas más curiosas de apreciar la reconstrucción es observar Dubrovnik desde las murallas: entre los tejados antiguos destacan otros de un color anaranjado más intenso, muchos de ellos sustituidos durante las restauraciones posteriores al conflicto.

¿Qué hacer en Dubrovnik?
Además de recorrer sus monumentos, Dubrovnik ofrece varios planes para disfrutar de la ciudad de otra forma, desde visitas guiadas y escenarios de Juego de Tronos hasta miradores, playas y paseos nocturnos.
Hacer una visita guiada por Dubrovnik
Hacer una visita guiada por Dubrovnik es una buena forma de conocer la historia y las curiosidades del casco antiguo mientras recorres sus principales monumentos. Una opción sencilla para una primera toma de contacto es hacer un free tour por Dubrovnik acompañado de un guía.
Recorrer los escenarios de Juego de Tronos en Dubrovnik
Dubrovnik fue uno de los principales escenarios de Juego de Tronos y numerosos rincones de su casco histórico sirvieron para recrear Desembarco del Rey. Si eres seguidor de la serie, puedes recorrer algunas de estas localizaciones mientras descubres qué lugares aparecen en distintas escenas y cómo se transformó la ciudad durante el rodaje.
Subir en teleférico al monte Srđ
Subir en el teleférico de Dubrovnik hasta el monte Srđ es una de las opciones para disfrutar de una panorámica completa de la ciudad. Desde lo alto se contemplan el casco histórico amurallado, el Adriático y las islas de los alrededores. Nosotros nos quedamos con ganas de subir por falta de tiempo, así que es uno de los planes que dejamos pendientes para otra visita.
Bañarse en la playa de Dubrovnik: Banje
Si visitas Dubrovnik en verano, puedes combinar el recorrido por el casco histórico con un baño en la playa sin salir de la ciudad. La playa de Banje, situada muy cerca de las murallas, es una de las playas urbanas más conocidas y ofrece bonitas vistas del casco histórico, el Adriático y la isla de Lokrum. Una buena opción para descansar después de varias horas recorriendo la ciudad, especialmente en los días de más calor.
Pasear por Dubrovnik de noche
Después de un día de calor y de recorrer Dubrovnik entre numerosos visitantes, pasear por el casco histórico de noche fue una de las experiencias que más disfrutamos. Con menos gente en las calles, la iluminación y el ambiente nocturno hacen que la ciudad se vea de una forma completamente diferente.
Uno de nuestros recuerdos especiales fue sentarnos en la terraza del Troubadour Jazz Cafe, donde pudimos escuchar música en directo al aire libre. Viajábamos con los niños y recuerdo especialmente aquel momento porque, mientras nosotros disfrutábamos del concierto, ellos terminaron durmiéndose sobre las mesas.
Después puedes continuar paseando sin prisas por Stradun, las callejuelas del centro y el Puerto Viejo iluminado.


¿Qué ver cerca de Dubrovnik? Excursiones y visitas
Si dispones de varios días en Dubrovnik, puedes aprovechar para conocer otros lugares de la costa dálmata, sus islas e incluso hacer alguna escapada a los países vecinos. Hay opciones tanto para una excursión de unas horas como para dedicarles el día completo.
Excursión a las islas Elafiti
Las islas Elafiti, situadas frente a la costa de Dubrovnik, forman un pequeño archipiélago del que destacan Koločep, Lopud y Šipan, las tres islas habitadas. Una de las formas más cómodas de conocerlas es hacer una excursión en barco desde Dubrovnik, combinando la navegación con paradas para recorrer las islas y disfrutar de sus paisajes y playas.
Excursión a la isla de Korčula
La isla de Korčula está más alejada de Dubrovnik, por lo que requiere dedicarle prácticamente una jornada. Nosotros llegamos en coche y ferry, aunque también es posible visitarla mediante una excursión organizada desde Dubrovnik.
Su principal población, también llamada Korčula, conserva un precioso casco histórico amurallado y está estrechamente vinculada a la figura de Marco Polo: una tradición local sostiene que el célebre viajero nació aquí, aunque su lugar de nacimiento no está demostrado históricamente.
Excursión a Mostar desde Dubrovnik
Desde Dubrovnik también puedes hacer una excursión de un día a Mostar, en Bosnia y Herzegovina. Nosotros hicimos esta escapada durante nuestro viaje y merece la pena especialmente por su casco histórico y el famoso Puente Viejo de Mostar, uno de los grandes símbolos de la ciudad.
En nuestro artículo sobre qué ver en Mostar te contamos nuestra experiencia y los lugares que visitamos. Si prefieres ir con todo organizado, también hay excursiones desde Dubrovnik que combinan Mostar con las cascadas de Kravica.
¿Cómo llegar a Dubrovnik?
Dubrovnik se encuentra en el extremo sur de Croacia y puedes llegar en avión, en coche o por mar, dependiendo de tu ruta. Si viajas desde España, la opción más rápida suele ser volar al aeropuerto de Dubrovnik, mientras que llegar en coche permite integrar la ciudad dentro de una ruta por Croacia.
Llegar a Dubrovnik en avión
El aeropuerto de Dubrovnik es la principal puerta de entrada para quienes llegan desde otros países. La disponibilidad de vuelos directos desde España depende de la ciudad de origen y de la temporada, por lo que conviene comparar fechas y posibles escalas.
Llegar a Dubrovnik en coche
Llegar a Dubrovnik en coche es una buena opción si estás haciendo una ruta por Croacia, como hicimos nosotros. La ciudad se encuentra en el extremo sur del país, por lo que conviene planificar bien el recorrido y tener en cuenta dónde vas a aparcar, ya que entrar con el coche en la Ciudad Vieja no es posible. Si viajas en coche, te recomiendo elegir un alojamiento con aparcamiento o dormir algo más alejado del casco histórico, donde resulte más fácil dejarlo.
¿Dónde alojarse en Dubrovnik?
Elegir dónde alojarse en Dubrovnik depende sobre todo de si prefieres estar cerca del casco histórico o ahorrar algo alejándote del centro. La Ciudad Vieja es la opción más cómoda para visitar los principales monumentos a pie, mientras que zonas como Pile, Lapad o Gruž pueden resultar prácticas según el tipo de viaje.
- Alojarse en la Ciudad Vieja. Es la opción más cómoda si quieres tener los principales lugares que ver en Dubrovnik a pocos pasos y disfrutar del centro también por la noche. A cambio, suele ser una de las zonas más caras y el acceso en coche es complicado.
- Alojarse en Pile. Justo fuera de las murallas y junto a una de las principales entradas al casco histórico. Es una buena alternativa para estar muy cerca del centro sin alojarte dentro de la Ciudad Vieja.
- Alojarse en Lapad o Gruž. Son zonas más alejadas del casco histórico, pero bien comunicadas y con mayor variedad de alojamientos. Pueden resultar interesantes si buscas precios algo más ajustados, aparcamiento o una estancia de varios días.
Consejos para visitar Dubrovnik
Aquí van algunos consejos para sacarle el máximo provecho a tu visita a la ciudad de Dubrovnik:
- Elegir bien la época para visitar Dubrovnik. Si puedes, evita julio y agosto, cuando coinciden el calor y una mayor afluencia de visitantes. Primavera y otoño son buenas épocas para recorrer la ciudad con temperaturas más agradables y, en general, menos masificación.
- Madrugar para evitar el calor y las horas de mayor afluencia. Nosotros visitamos Dubrovnik en agosto y la jornada resultó agotadora. Si viajas en verano, merece la pena empezar temprano y dejar las horas centrales para un plan más tranquilo. Si viajas con niños, también puede ser buena idea repartir la visita en dos medios días y reservar la tarde para la playa, descansar o subir en teleférico al monte Srđ.
Dubrovnik fue uno de los grandes finales de nuestro viaje por Croacia. Recorrer sus murallas, perderse por las calles del casco histórico y volver a pasearlas de noche nos permitió disfrutar de distintas caras de una ciudad que merece algo más que una visita rápida.
Si tienes varios días, aprovecha también para descubrir algunos de sus alrededores: las islas, la costa y la cercanía de Bosnia y Herzegovina hacen de Dubrovnik una buena base para seguir explorando esta parte del Adriático.