
Nosotros conocimos Mostar durante una excursión de un día desde Dubrovnik. Recorrimos su casco histórico, cruzamos el Puente Viejo y pudimos observar algunas de las huellas que dejó la guerra de Bosnia. Si estás pensando en visitar esta ciudad durante tu viaje por Europa, aquí te contamos nuestra experiencia, consejos y recomendaciones para organizar tu visita y conocer los lugares imprescindibles que ver en Mostar.
Las huellas de la guerra en Mostar
La guerra de Bosnia tuvo lugar entre 1992 y 1995, tras la desintegración de Yugoslavia. Mostar sufrió especialmente el conflicto: la ciudad fue escenario de distintos enfrentamientos y asedios y numerosos edificios quedaron destruidos o gravemente dañados. Uno de los episodios más simbólicos fue la destrucción del Puente Viejo en noviembre de 1993.
Durante nuestra visita todavía eran muy visibles las huellas de la guerra en Mostar. Encontramos fachadas marcadas por impactos, edificios en ruinas y solares sin reconstruir muy cerca del casco histórico. También nos llamó la atención encontrar cementerios en espacios urbanos que antes del conflicto habían tenido otros usos.
La reconstrucción del centro histórico y del Puente Viejo se convirtió posteriormente en uno de los símbolos de la recuperación de la ciudad. El Puente Viejo fue reconstruido y reinaugurado en 2004 y, en 2005, el área del Puente Viejo y el casco histórico de Mostar fueron inscritos como Patrimonio «reconstruido» de la Humanidad por la UNESCO.

¿Qué ver en Mostar?
La mayoría de los lugares que ver en Mostar se concentran alrededor de su casco histórico y pueden recorrerse fácilmente a pie. El Puente Viejo es el gran protagonista, pero merece la pena dedicar tiempo a sus calles, mezquitas, mercados y rincones junto al río Neretva.
Siempre que podemos, nos gusta hacer un free tour al llegar a una ciudad, porque es una buena forma de tener una primera toma de contacto y conocer detalles que muchas veces pasarían desapercibidos. En Mostar puedes recorrer el casco histórico acompañado de un guía y conocer mejor la historia del Puente Viejo, sus monumentos y algunas curiosidades de la ciudad.
Pasear por el casco histórico de Mostar
Las calles empedradas del casco histórico están llenas de pequeñas tiendas de artesanía, puestos, terrazas y edificios de piedra. La reconstrucción ha devuelto la vida a buena parte de esta zona, que hoy concentra gran parte del ambiente de Mostar.
Durante nuestro paseo encontramos vendedores, artesanos y músicos callejeros, una mezcla que da bastante vida a las calles que conducen hacia el Puente Viejo. Merece la pena recorrerlas sin prisas, detenerse en los pequeños comercios y fijarse también en las mezquitas, torres y tejados que aparecen entre las casas.
Más que buscar monumentos uno detrás de otro, el casco antiguo de Mostar invita simplemente a pasear y disfrutar de ese ambiente en el que se mezclan las influencias otomanas y mediterráneas.


El paseo por el casco antiguo también nos acercó a la vida cotidiana de Mostar y a sus gentes. Entre las calles encontramos pequeños comerciantes, artesanos, vendedores y músicos que forman parte del ambiente del centro histórico. Más allá de sus monumentos, fueron precisamente estos encuentros y escenas cotidianas los que dieron más personalidad a nuestro paseo por la ciudad.


El Puente Viejo de Mostar
El Puente Viejo de Mostar (Stari Most) cruza el río Neretva y es el gran símbolo de la ciudad. Además de atravesarlo, merece la pena contemplarlo desde distintos puntos del casco histórico y detenerse sobre el puente para disfrutar de las vistas a ambos lados del río.
A su alrededor se percibe también la mezcla cultural de Mostar. Entre los edificios que destacan se encuentran la mezquita Koski Mehmed Paša, cuyo minarete ofrece vistas sobre el casco histórico y el puente, y otras construcciones religiosas de la ciudad.

El puente original fue construido en época otomana en el siglo XVI, según el diseño del arquitecto Mimar Hayruddin, discípulo del célebre Mimar Sinan. Fue terminado en 1566 y durante más de cuatro siglos unió las dos orillas del Neretva.
El 9 de noviembre de 1993, durante la guerra de Bosnia, el Puente Viejo fue destruido. Tras el conflicto se emprendió su reconstrucción utilizando técnicas y materiales similares a los originales, y el puente volvió a inaugurarse en 2004. Un año después, en 2005, el área del Puente Viejo y el casco histórico de Mostar fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Mirando hacia el río desde el puente impresiona especialmente la altura. Y sí, hay quienes se lanzan al agua desde el Puente Viejo. Los saltos forman parte de una antigua tradición de Mostar y durante nuestra visita pudimos ver cómo uno de los saltadores esperaba mientras se reunía gente y se hacía una colecta antes del salto.
La caída desde el puente ronda los 20 metros, por lo que no hablamos precisamente de un simple chapuzón. Nosotros preferimos contemplar el espectáculo desde arriba.

Además del propio puente, merece la pena detenerse a contemplar las vistas sobre el río Neretva y el casco histórico de Mostar. Al mirar hacia uno y otro lado se perciben también las distintas influencias culturales de la ciudad, con minaretes, iglesias, casas de piedra y edificios de tradición otomana y europea. El Puente Viejo ha sido durante siglos precisamente eso: un nexo entre las diferentes comunidades que han convivido en Mostar.


Desde el puente también se puede observar el río Neretva a nuestros pies, donde en verano es habitual ver gente bañándose. Desde esta perspectiva se aprecia todavía mejor la altura desde la que realizan sus saltos los saltadores de Mostar.

Souvenirs en Mostar
La memoria de la guerra también está presente en muchas de las tiendas del casco histórico de Mostar. Junto a la artesanía y los recuerdos habituales encontramos fotografías de la ciudad destruida en 1993 y objetos realizados con casquillos y otros restos de munición.
También encontramos objetos realizados con casquillos y otros restos de munición, además de material relacionado con la guerra expuesto entre los recuerdos para turistas. En algunos establecimientos vimos la inscripción «Don’t forget 1993», una muestra de hasta qué punto aquel episodio continúa formando parte de la memoria reciente de la ciudad.



¿Cuánto tiempo dedicar a Mostar?
Nosotros estuvimos una tarde en Mostar, durante una excursión en coche desde Croacia. No es mucho tiempo, pero resulta suficiente para recorrer el casco histórico, cruzar el Puente Viejo y llevarse una buena primera impresión de la ciudad.
Si quieres conocer Mostar con más calma, visitar otros lugares de interés o disfrutar del centro cuando se marchan buena parte de los grupos organizados, merece la pena dedicarle un día completo o incluso pasar una noche en la ciudad.
¿Cómo llegar a Mostar?
Llegar a Mostar es relativamente sencillo tanto desde Sarajevo como desde la costa croata. Puedes hacerlo por libre en coche o transporte público, aunque si lo prefieres, también puedes encontrar excursiones organizadas de un día desde Sarajevo y desde diferentes ciudades de Croacia.
¿Cómo llegar a Mostar desde Sarajevo?
Desde Sarajevo puedes llegar a Mostar tanto en coche como en transporte público. El trayecto por carretera ronda los 130 km y permite atravesar una zona montañosa de Bosnia y Herzegovina.
Otra opción es viajar en tren de Sarajevo a Mostar, un recorrido especialmente atractivo por el paisaje que atraviesa. Si eliges esta alternativa, conviene consultar los horarios y la disponibilidad de billetes antes del viaje, ya que pueden variar según la temporada.
Si no tienes coche o prefieres no hacer el trayecto por libre, también puedes visitar Mostar con una excursión organizada desde Sarajevo, una opción interesante si estás recorriendo Bosnia y Herzegovina y tienes la capital como base.
¿Cómo llegar a Mostar desde Croacia?
Mostar está relativamente cerca de la costa croata, por lo que es posible incluirla como una escapada durante un viaje por Croacia. Nosotros llegamos en coche desde Dubrovnik y visitamos la ciudad en el día, regresando después de cenar a Croacia.
Si haces el recorrido por libre, recuerda que estarás cruzando una frontera internacional entre Croacia y Bosnia y Herzegovina, por lo que conviene comprobar antes del viaje la documentación necesaria y tener en cuenta que los tiempos de paso por la frontera pueden variar.
Excursiones organizadas a Mostar desde Croacia
Si estás viajando por Croacia, encontrarás excursiones a Mostar desde Dubrovnik, pero también desde otras ciudades croatas. Compara precios y opciones para elegir la que mejor se adapte a tu recorrido, teniendo en cuenta el lugar de salida, la duración y las paradas incluidas, ya que algunos tours combinan Mostar con otros lugares de Bosnia y Herzegovina.
¿Dónde alojarse? mejores zonas
Si vas a pasar una noche en Mostar, lo más práctico es alojarse cerca del casco histórico, especialmente en los alrededores del Puente Viejo. Así podrás recorrer los principales lugares a pie y disfrutar del centro a primera hora o al anochecer, cuando hay menos grupos de visitantes.
Si llegas en coche, te recomenaría buscar un alojamiento algo más alejado del núcleo histórico que disponga de aparcamiento, ya que las calles del centro son estrechas y en buena parte peatonales.
¿Dónde comer?
El casco histórico de Mostar concentra numerosos restaurantes y terrazas, por lo que resulta fácil encontrar dónde comer durante la visita. Nosotros aprovecharíamos para cenar después de recorrer el Puente Viejo y las calles del centro.
Si quieres probar la gastronomía local, busca platos tradicionales de Bosnia y Herzegovina como los ćevapi, la burek y otras preparaciones de carne y masas rellenas. También encontrarás numerosos cafés donde probar el café bosnio, muy presente en la vida cotidiana de la ciudad.
Si buscas algún restaurante concreto, entre los más recomendables en el casco histórico se encuentran Šadrvan, muy cerca del Puente Viejo y especializado en cocina tradicional bosnia, y Hindin Han, situado junto al río Radoblja y también conocido por sus platos locales y su terraza.

Mostar fue una de las visitas que más nos sorprendieron durante nuestro viaje por esta zona de Europa. Aunque nosotros la conocimos en una excursión de un día desde Dubrovnik, hay suficientes lugares que ver en Mostar para dedicarle tiempo y recorrer con calma su casco histórico, el Puente Viejo y los rincones que recuerdan su historia reciente.
Si dispones de más tiempo, también puedes aprovechar la visita para conocer algunos lugares interesantes de los alrededores de Mostar, como las cascadas de Kravica, Blagaj o Počitelj.